¿Una persona de la ciudad?
Sin duda, no me considero como una persona de la ciudad. Me pasé el juventud en un pueblo pequeño en las afueras de Nueva York. Aunque visitaba la ciudad con mi familia y mis amigos y me disfrutaba hacer una gran variedad de actividades allí, siempre sentía más cómoda al regresar a las afueras. Lo que me aprendía disfrutar aún más de las afueras, sin embargo, es el campo; pasé la mayoría de mis veranos al aire libre y en las montañas del oeste de los EEUU. Mi universidad, también, está sede en las montañas, en una área muy rural.Siempre mantengo que aunque puedo "funcionar" en una ciudad, estoy más contenta fuera de un ambiente urbano. Ahora, creo que este es verdad todavía para mí, pero definitivamente siento mucho más cómoda vivir en una gran ciudad, como Madrid.
He dado cuenta de que hay otras oportunidades en una metrópoli que son más difíciles tener en un lugar menos central. Aprecio el hecho de que puedo ir a cualquier museo o sitio cultural cuando quiero yo. También aprecio la variedad de comida, de gente, y de culturas que veo cada día en Madrid. Después de unos meses aquí, siento que puedo navegarme mejor en un contexto urbano, bastante complejo, y que sé lo que quiero hacer y como puedo hacerlo. Pensando ahora, creo que sin reconocerlo, estoy acostumbrada a tener aceso fácilmente a todas estas oportunidades. Lo que no me gustaba sobre la ciudad en general - el ruido, la contaminación, la omnipresenca de los productos y la cultura fuerte de consumir - todavía me molesta en Madrid. Sin embargo, creo que más y más estoy comprendiendo que hay aspectos positivos de vivir en una ciudad y que, a veces, estos superan a las cualidades que no me gustan.