Después de hablar en clase sobre las maneras diferentes de conversar que tiene cada cultura, he observado este fenómeno con mucho más interés y curiosidad. He estado pensando de lo que diferencia una conversación entre norteamericanos y una entre españoles. Además del hecho de que tengo más dificultad comprender una conversación entre españoles nativos (¡es verdad que los madrileños hablan muy rápidamente!), estoy de acuerdo que, generalmente, una conversación española parece más como una lucha entre los que participan. Aquí, tiene que demostrar tu valor como un "luchador de conversación." A menudo, en una conversación española, me parece que los participantes hablan al mismo tiempo por unos segundos hasta que la persona con la más determinación y fuerza gana y puede seguir hablando, mientros los otros (los que han sido derrotados por este momento) tienen que escuchar y prepararse para la próxima luchita para la oportunidad de hablar. Esta observación es consistente con los datos de las investigaciones y estudios de los cuales hablamos en clase - que el promedio de tiempo de hablar de cada persona es mucho menos en las conversaciones españoles de los de los Estados Unidos. No es como la conversación aquí es siempre más enfadada, sino que un poco de agresión es un ingrediente necesario que puede mejorar el nivel y la calidad de la discusión.

Pensando en mi experiencia vivir  con una familia española y interractuar con ellos todos los días en una variedad de situaciones, creo que hay más presión para decir algo interesante y útil cuando tienes la oportunidad. He sido interrumpida muchas veces, pero no de manera cruel, sino de manera natural. En este caso, de hecho, estoy contenta porque en realidad he aprendido mucho más de ellos y lo que dicen sobre la vida en Madrid. Obviamente, ellos me escuchan a las preguntas y comentarios también, pero todavía hay algo distinto en este sentido entre una conversación español y una norteamericana.

Además, creo que la forma en que la conversación desarrolla es más lógica en los EEUU que en España. Haciendo una generalización muy grande, en los EEUU, la conversación sigue avanzando en una dirección clara, como un ensayo con un propósito legítimo, aunque obviamente, se puede desarrollar de cualquier manera. En España, me parece que la conversación es más natural porque desarrolla según la forma más orgánica. El acto de hablar y de descubrir algo nuevo es tal vez más importante aquí que seguir de manera lógica y cumplir con el propósito concreto de la conversación. Espero que pueda traer algunas de estas caracteristicas más naturales y menos rectrictivas al regresar a los EEUU.